Logos de marcas que marcaron tendencia en los últimos 10 años
Grabar en el imaginario colectivo la imagen de una marca conlleva análisis de mercado, creatividad y trabajo. Por eso, cuando ves que un logo se establece con firmeza, es normal que te preguntes qué elementos priorizaron esas empresas para su diseño, cómo lo lograron y, sobre todo, cómo aplicarlos a tu propio logo para entrar en el mercado y mantenerte en la brecha.
Uno de los recursos que más hay que destacar es el de la actualización. Los tiempos cambian a tanta velocidad que un logo puede quedar desactualizado si su diseño no sigue el correlato de la época. Esto no quiere decir que haya que cambiarlo constantemente o que se rediseñe apuntando a una originalidad desbordante. Se trata más bien de que al momento de diseñarlo o rediseñarlo no se pierda de vista el contexto actual y que no te tiemble el pulso al momento de apostar por la innovación. De hecho, basta con seguir la línea evolutiva en el diseño del logo de marcas reconocidas para corroborar que los cambios y las actualizaciones son fundamentales para llegar a más gente.
Este proceso no implica una pérdida de identidad. Muchas veces, el temor a cambiar te condena al estancamiento y tu imagen termina quedando obsoleta. Así que, si quieres que el diseño de tu logo sea innovador, que represente los valores de tu empresa sin caer en lo arcaico y que sea un llamador de tu público objetivo, toma nota de las marcas que marcaron tendencia en los últimos diez años.
Uber
Esta empresa de vehículos con conductor tiene poco más de diez años y su crecimiento ha sido asombroso. La plataforma se usa en más de 70 países repartidos por los dos hemisferios y el diseño de su logo también ha sido clave para su éxito. En una década, su imagen corporativa cambió tres veces. Y no hay duda de que el rediseño y la optimización de su identidad le ha permitido llegar a más gente. Un logo digital sobrio, accesible, de tipografía legible; simple, sí, pero reconocible a nivel global.
Netflix
La plataforma de entretenimiento está cerca de cumplir su aniversario de plata y su alcance es rotundo e incuestionable. Al igual que Uber, su logo ha tenido varias transformaciones, aunque fue con la tercera que se decidieron por un cambio más radical. En los dos primeros figuraba la palabra completa Netflix, ambas con una tipografía serif. En el rediseño del 2014, le dieron al color rojo protagonismo absoluto, sin sombras en el contorno de las letras y sobre un fondo blanco. En el 2017, la empresa lanzó una versión acortada para mejorar la imagen en el entorno digital multimedia; en lugar de la palabra completa se decantó por su inicial N para adaptarse a los dispositivos móviles, y, además, le añadió algo de sombreado.
Airbnb
El portal de esta empresa de hospedaje es reconocido a nivel global y su logo también ha pasado por diferentes procesos. Los mismos fundadores reconocen que en sus inicios el diseño de su imagen representativa no fue una preocupación mayor. La identidad corporativa se basaba en una tipografía gruesa, como inflada, de color azul, que en aquella época calzaba mejor. El crecimiento de la empresa en los últimos años los llevó a reconsiderar su diseño de marca. Querían generar un vínculo más cercano con el usuario, que su logo transmitiera todos los valores que representan su proyecto, así es que optaron por un diseño con una tipografía propia que se caracteriza por su distinción, legibilidad y escalabilidad, y por un símbolo al que los diseñadores denominaron Bélo, cuya forma representa a la gente, los lugares, el amor y Airbnb. Por otra parte, abandonaron el azul y se aventuraron por un blanco con un fondo rojo. Y aunque este cambio no ha estado ausente de críticas, lo cierto es que no ha hecho más que contribuir a su fácil reconocimiento a nivel mundial.
Amazon
El caso de esta empresa no es una excepción. Al igual que las anteriores, también ha modificado la imagen de su marca en varias ocasiones, si bien la última transformación lleva en el mercado algunos años. Sus procesos de cambio están ligados a las variaciones producidas en la propia empresa. Lo que empezó siendo una tienda de libros online, pasó en pocos años a comercializar música y finalmente se convirtió en una compañía que vende una gran variedad de artículos. Una trayectoria que la reformulación del diseño de su logo ha acompañado. Así que aquella A mayúscula y traslúcida con un fondo que representaba una textura de agua se fue transformado con el paso del tiempo hasta concluir con la introducción de esa curva amarilla, altamente reconocida, que simboliza una sonrisa y una flecha que va de la a a la z, precisamente para resaltar que disponen de un catálogo variado de mercadería.
En definitiva, los recursos para modificar y mantener actualizado tu logo son muchos: la explosión del color, el uso de degradados, efectos metalizados, introducción de elementos, cambios de tipografía… Lo fundamental es que estos representen los valores intangibles con los que los usuarios la asocian.